Puno y la Fiesta de la Virgen de la Candelaria: donde la fe se convierte en celebración
Ubicada en el altiplano peruano, a más de 3,800 metros sobre el nivel del mar, Puno vive cada febrero uno de los momentos más significativos de su calendario cultural. La
Fiesta de la Virgen de la Candelaria transforma la ciudad en un espacio de encuentro donde la fe, la música y la tradición andina se manifiestan de forma colectiva.
Más que una celebración religiosa, la Candelaria es una expresión viva de identidad. Durante estas fechas, la ciudad se organiza en torno a comparsas, rituales y danzas que revelan una herencia cultural construida a lo largo de siglos.
Una festividad que articula fe e identidad

La Virgen de la Candelaria representa el eje espiritual de Puno. Su festividad convoca a miles de danzantes, músicos y devotos que participan activamente en homenajes preparados durante meses. Las comparsas integran elementos de la cosmovisión andina con influencias coloniales, reflejando la historia y diversidad cultural del sur del Perú.
Danzas como la diablada, la morenada y los sikuris recorren las calles con trajes bordados a mano y coreografías cargadas de simbolismo. Cada expresión artística comunica devoción, memoria y sentido de pertenencia, convirtiendo la celebración en una experiencia compartida por toda la ciudad.
Puno y el altiplano peruano como escenario cultural

El entorno natural potencia la experiencia. El
lago Titicaca, considerado el lago navegable más alto del mundo, acompaña la festividad como un elemento esencial del paisaje cultural de la región. Las montañas, la altura y el clima del altiplano refuerzan la sensación de encontrarse en un territorio donde las tradiciones siguen vigentes.
Durante la Candelaria, Puno se convierte en un escenario abierto en el que la vida cotidiana se adapta al ritmo de la celebración, permitiendo al visitante integrarse de forma natural a la dinámica local.
Vivir la Fiesta de la Virgen de la Candelaria
Participar en esta festividad es una forma de comprender el Perú desde su raíz cultural.
Para el viajero, la experiencia va más allá de la observación: significa acompañar los recorridos de las comparsas, escuchar la música tradicional desde dentro y formar parte de una celebración que involucra a toda la ciudad.
Puno invita a una exploración pausada, donde cada encuentro aporta contexto y significado, conectando al viajero con la esencia del altiplano peruano.

Una experiencia cultural que permanece en la memoria
La Fiesta de la Virgen de la Candelaria es uno de los eventos culturales más representativos del Perú. Su fuerza simbólica, su dimensión colectiva y su profunda conexión con la comunidad la convierten en una vivencia que deja huella.
Para quienes desean vivir esta experiencia de forma cercana, auténtica y bien acompañada, existe una propuesta diseñada para conectar con la esencia cultural de Puno:
Puno y la Fiesta de la Virgen de la Candelaria, un viaje que celebra la cultura viva del altiplano peruano.
